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viernes, 23 de mayo de 2014

Transmurciana (Abril 2014)

En las últimas semanas santas, acompañando a Julen Iturbe-Ormaetxe, he realizado diferentes rutas: Transandalus, Camino Mozárabe, Camino del Cid, .. En todas ellas hemos sufrido la lluvia y el barro que acompaña. Por ello, este año decidimos no mojarnos ni pasar frío y apostamos por Murcia donde el buen tiempo, como ocurrió, parecía asegurado.


Habíamos oído de una ruta llamada Transmurciana que diseñada por la Asociación de Amigos de la Bici de Murcia coincide en gran medida con los Caminos de la Vera Cruz, Corredores y Vías Verdes, y los Senderos de Gran Recorrido que atraviesan el Mediterráneo (GR 92 y GR 7). Sin grandes desniveles visita la gran mayoría de los Espacios Naturales Protegidos murcianos y su variedad de paisajes.
Una ruta diseñada en 14 etapas, con cerca de 1.000 km de recorrido y más de 11.000 metros de desnivel. Como otras veces, Julen la completa y yo hago un recorrido de siete días. Todos los tracks en wikiloc y los posts diarios de Julen en su blog así como las fotos de la ruta en Flickr.
Lo primero era acercarnos a la Región de Murcia en coche con lo que llegamos a Lo Pagán en el mismo Mar Menor, lindando con Alicante, el día anterior al comienzo de la ruta.

Etapa 1. Lo Pagán – La Unión (83 km – 670 m desnivel)
La primera etapa se inicia bordeando el Mar Menor, pasando por diferentes centros urbanos y paseos marítimos hasta llegar a la Manga que se ha divisado con sus altos edificios a lo largo de todo el trayecto. Alrededor asoman diferentes plantaciones, especialmente campos amplios de alcachofas, así como instalaciones militares. Sin entrar a la Manga, avanzamos hasta el cabo y puerto de Palos.


De ahí, pasando por urbanizaciones construidas en torno a campos de golf, seguimos hasta La Unión, antigua población minera y sede del Festival de Cante de las Minas que se celebra todos los años en la primera quincena de agosto.
Queda algo del ambiente, de las construcciones de principios del siglo XX y de la cultura minera si bien las antiguas instalaciones son hoy centros de atracción turística.
Una etapa que no resulta especialmente interesante pero que nos permite rodar y comenzar a aclimatarnos.

Etapa 2. La Unión – Puerto de Mazarrón (63 km – 1.100 m desnivel)
La salida de La Unión y el recorrido nos lleva por antiguos yacimientos abandonados. Tras la subida a un pequeño puerto notamos un fuerte olor a gasolina y comenzamos a pensar que quizás se trataría de un escape de las antiguas minas pero en un par de kilómetros nos damos cuenta de que el olor proviene del enorme complejo petrolífero de Escombreras, cercano a Cartagena. Son unos ocho kilómetros rodando entre las instalaciones de depósitos, chimeneas y alambradas.


Tras la refinería, dejamos la carretera y tomamos una pista en ascenso para bajar después rápidos a Cartagena. Pronto nos fundimos con grupos de turistas ingleses que acaban de bajar de un enorme crucero y con alguna legión de romanos que desfilan disfrazados por las calles principales. Es el domingo de ramos.
A la salida de la ciudad nos encontramos con fuertes subidas por rampas de polvo y piedra durante bastantes kilómetros bajo un calor cercano a los treinta grados. Pero como siempre, la subida tiene una bajada de nuevo a la costa por la Rambla del Cañar, bonito recorrido por un desfiladero por el que en otros momentos bajaba un río y que seguro se inundará con alguna de las lluvias invernales. La Rambla nos lleva al final de etapa en el Puerto de Mazarrón.

Etapa 3. Puerto de Mazarrón - Aguilas (46 km – 777 m desnivel)
Una interesante etapa que desde la salida de Mazarrón nos propone recorrer la costa de Murcia hasta los límites con Almería. 


Preciosas y solitarias calas, en zonas deshabitadas y accesibles solamente por pistas y algunas de ellas, por caminos impracticables colgados de las rocas a unas decenas de metros del agua y que cuentan, en algunos tramos, con cuerdas fijas. Se sigue básicamente el GR 92 que recorre el Mediterráneo, más pensado para el senderismo que para la bici pero precioso. Recomiendo de modo especial la zona de Puntas de Calengre.


De cala en cala y en continuo sube baja nos vamos acercando a Aguilas en una trayecto que es uno de los más bonitos que he recorrido en bici. Lo recomiendo de nuevo y se debe aprovechar para darse un baño en cualquiera de sus solitarias playas.

Etapa 4. Aguilas – Lorca (57 km – 646 m desnivel)
La salida de Aguilas implica abandonar el Mediterráneo y comenzar a adentrarnos en el interior de Murcia una vez que tocamos la provincia de Almería. 


En consecuencia, vamos a cambiar de paisaje de modo radical avanzando por ramblas arenosas en continuo ascenso que dificultan el rodar así como por sierras peladas y campos de cultivos con invernaderos.
El final de etapa en Lorca nos permite recorrer las tremendas consecuencias del terremoto del año 2011 que aún se aprecia en numerosos edificios de la ciudad.

Etapa 5. Lorca – Caravaca (75 km – 1.000 m desnivel)
Ascendemos de modo continuado hacia el norte en una etapa que recorre grandes llanuras peladas, con pistas pedregosas y bastante monótonas. Asimismo, aparecen campos de almendros que ya presentan frutos aunque aún no maduros.

Etapa 6. Caravaca – El Sabinar (88 km – 1.460 m desnivel)
Etapa que mantiene la constante ascensión y que nos sitúa tras los primeros 65 km en la altura mayor de la Transmurciana, el Puerto Alto con sus más de 1.500 metros.
La llegada se realiza entre cañadas, carreteras locales y pistas rodeadas de pinos. Tras coronar el puerto, 14 kilómetros de bajada por una pista en buen estado que nos coloca, tras el paso por una cañada flanqueada por altas piedras calizas, en el pueblo de El Sabinar situado  a 1.200 metros de altura y cercano a la provincia de Albacete.


Etapa 7. El Sabinar – Murcia (135 km – 965 m desnivel)
Esta, mi última etapa, me lleva hasta Murcia donde al día siguiente cojo el autobús de vuelta. Por eso es una etapa larga aunque una parte importante, cercana a los 80 kms., la realizo por la vía verde del noroeste que conecta Caravaca con Murcia.


Pero antes de eso tenemos que recorrer una etapa con un paisaje puramente de montaña que va descendiendo de una manera continuada aunque con algunos repechos de fuerte pendiente. Se nota que es una zona especial por la cantidad de gente en bici o realizando senderismo que encontramos.
El descenso hacia Caravaca nos lleva por bonitos pueblos como Moratalla, Bullas, Mula, …


En resumen, mi recorrido por la Transmurciana ha sido de unos 550 kilómetros y un desnivel ascendente acumulado de 6.600 metros durante 7 días.

by Alberto Etxeandia

jueves, 5 de septiembre de 2013

RUTA DEL DUERO. De Soria a Fariza (Zamora)


Seis días, seis, recorriendo el río Duero hacia su desembocadura llegando a la frontera con Portugal. Paisajes y pistas variadas a lo largo de más de 550 km. siguiendo el curso descendente del río lo cual implica largas etapas con desniveles bajos. Como novedad, en este viaje los cinco (Iñigo, Peli, Pelayo Roque y yo) vamos acompañados de una furgoneta que al margen de los temas logísticos de conducirla desde destino a llegada de cada etapa, nos permite dormir en ella, cocinar con un pequeño fuego y llevar mucho más equipaje de lo habitual. Ello significa que apenas visitamos bares o restaurantes (excepto almuerzos, claro).

Etapa 1. Soria – Berlanga de Duero (95 km - 437m desnivel)

Tras llegar a Soria en autobús al mediodía con temperatura de unos 35º, comienza el discurrir de la etapa pegado al Duero que se mantendría a lo largo de los seis días, con continuos acercamientos y alejamientos del curso del río pero siempre con el Duero como referencia.
Bonita salida de la ciudad por un camino pegado al río que va llevando hasta zonas de extensos campos amarillos de cereal y superficies de girasoles que ven pasar la bicicleta sin girar la vista. Claro que lo suyo, es seguir al sol.


Comida en Almazan tras tres horas de marcha acompañado del agua de la localidad (Monte Pinos). La ruta continúa por pequeños pueblos desiertos y, siempre con el sol y el calor, se llega a Berlanga de Duero, bonito y animado pueblo en el que pasar la primera noche. La incidencia es la rotura de las bridas del GPS que dificulta seguir el track ya que hay que llevarlo en la mano. Por ello decido hacer los últimos kilómetros por carretera hasta Berlanga.



Etapa 2. Berlanga de Duero-Aranda de Duero (98 km - 506m desnivel)
Comenzar el día con la fresca, a las 8 de la mañana, permite evitar las horas más calurosas del día. Salida por carretera comarcal solamente transitada por corzos que se internan en los campos de cereal y algún que otro zorro y ardilla que se esconden al paso de la bici.
Algún repecho cerca de Navapalos. Esta misma ruta la realicé en Semana Santa del 2012 pero en sentido inverso. Entonces el recorrido era la ruta del Cid que tiraba hacia el Mediterráneo y en cambio ésta se dirige hacia el Atlántico. Consigo un par de bridas en un taller que se encuentra en ninguna parte y puedo tener el GPS en condiciones.


Pasando por San Esteban de Gormaz se llega por parcelarias y estrechas veredas pegadas al Canal del Duero hasta Langa de Duero, dejando Soria y entrando en Burgos. Bonitas imágenes junto al río y divertidos senderos. Comienzan los viñedos y es que estamos ya en Ribera de Duero.
Sobre las 3 de la tarde llegada a Aranda de Duero donde finaliza la etapa. No se ve gente hasta las 9 de la noche, cuando el calor deja de apretar.

Etapa 3. Aranda de Duero – Quintanilla de Onésimo (92 km - 615m desnivel)
La salida de Aranda es un continuo rodar por pistas entre viñedos. Menos mal que en esta ocasión es agosto ya que experiencias anteriores por esta zona en días lluviosos convierten la marcha en un continuo sufrimiento por el barro pegado a las ruedas. Pero esta vez, solamente se trata de tener la boca cerrada para no tragar mosquitos.
De Aranda a Roa de Duero y de aquí a Peñafiel. Parada y fonda (huevos, jamón y vino de Ribera). Y después comienza uno de los recorridos más bonitos del viaje. Gran trazado de un camino pegado al río durante unos 25 km. Parece diseñado para BTT con continuas (pero pequeñas) subidas y bajadas entre árboles que obliga a ir concentrados pero al mismo tiempo disfrutando mucho del recorrido. Y el río siempre a la derecha.


Atravesando sin parar por Pesquera y por Valbuena de Duero llegamos a Quintanilla. Antes hemos tenido los primeros pinchazos por los abrojos, circunstancia que será una referencia en las siguientes etapas.
Aprovechamos para ir a la piscina. A la vuelta nos damos cuenta de que hemos dejado la puerta lateral de la furgoneta completamente abierta con las mochilas, bicis, etc. dentro. No falta nada en las dos horas de ausencia. Hay que agradecerlo.
Y para cenar, ensalada y macarrones que preparamos en la cocinita que llevamos.


Etapa 4. Quintanilla de Onésimo-Castronuño (117 km - 580m desnivel)
Saliendo de Quintanilla pasamos por Tudela de Duero donde hacemos una parada técnica. Hay que comprar cámaras, infladores, arreglar un freno que estaba inservible, … Nos tratan estupendamente y seguimos la marcha.


Nos aproximamos a Valladolid y pasamos a unos kilómetros de la ciudad por senderos de arena entre pinares. Bonitos caminos aunque la arena juega algunas malas pasadas.
Llegada a Tordesillas y de allí a Castronuño. Piscina, cena y a esperar a la siguiente etapa.

Etapa 5. Castronuño-Pereruela (98 km - 625m desnivel)
Una de las cosas que tiene el modelo de viaje en furgoneta y la cosa de no dormir en pensión es la imposibilidad de cargar los artefactos con batería (Gopro, GPS, móvil, …). Como consecuencia, hay pocas imágenes y además no podemos seguir el track. Por ello, avanzamos por el GR14 que se encuentra bastante bien señalizado.
Pasamos por Toro y Zamora y llegada a Pereruela. Nuevos pinchazos en vías parcelarias. Estas paradas para cambiar cámaras nos permiten darnos cuenta del calor que hace. Mientras estás rodando el viento te evita la sensación de la alta temperatura pero cada parada, para arreglar los pinchazos, es un pequeño martirio. Es conveniente agradecer a la encina que nos cobijó a los cinco en un campo desierto por la sombra que nos prestó.
También hay que recordar el apoyo de la furgoneta para recoger a alguno de los bikers cuando ya no quedaban cámaras (el rollo de la válvula fina y ancha…).
Esta vez no hubo piscina pero sí más macarrones con productos del cerdo (marca Ballesteros) que nos cenamos.

Etapa 6. Pereruela - Fariza (¿ km - ¿m desnivel)
Pues sí, al GPS no le quedaba batería y no tenemos el histórico de la etapa. Andaría por unos 60 km. recorriendo los Arribes del Duero. Etapa con más desnivel que las anteriores por unos preciosos senderos estrechos y entre enormes piedras que asomaban de la tierra. Recorrido trialero que permite observar el Duero encajonado a algunas decenas de metros abajo. Finalizamos etapa y ruta en Fariza en el mirador de las Barrancas, hermosa balconada granítica sobre los acantilados del Duero en las inmediaciones de la ermita de la Virgen del Castillo. Al otro lado del río, Portugal.


Y vuelta en la furgo para casa. Como resumen, muy variados paisajes, senderos diversos (pegados al río, vías parcelarias, carreteras locales, estrechos caminos, viñedos, pinares, girasoles, cereales, …) y una sensación de calor no muy fuerte. Recomendación: estar preparados para los múltiples pinchazos.

Tras la batalla, mi bici ha aparecido con un radio roto, con la suspensión delantera inservible y con una grieta en el cuadro. Me quedo sin bici para unos meses ………, pero una vez más ha valido la pena, por supuesto.


BY ALBERTO ETXEANDIA

viernes, 3 de mayo de 2013

CAMINO MOZARABE


Se remonta a las peregrinaciones que realizaron los cristianos que habitaban en los reinos árabes hasta unos años después de la batalla de las Navas de Tolosa (1212), en que se desplazaron en su mayoría hacia los reinos de Castilla y Aragón.
Arranca en Granada y transcurre por Maracena, Atarfe, Pinos Puente, Los Olivares, Moclín, Alcala la Real y Alcaudete (Jaén); en la provincia de Córdoba: Baena, Castro del Río, Córdoba, Cerro Muriano, Villaharta, Alcaracejos, Villanueva del Duque, Fuente la Lancha, Hinojosa del Duque; en la provincia de Badajoz: Monterrubio de la Serena, Castuera, Campanario, Magacela, La Haba, Don Benito, Medellín, Santa Amalia, Torrefresneda, San Pedro de Mérida, Trujillanos y Mérida, donde se une a la Vía de la Plata.
El track del Camino lo obtuvimos de wikiloc y lo había colgado “zinaztli”, gracias.
Como la salida era desde Granada, viajamos en un Alsa, con la bici bien empaquetada, desde Bilbao. Con salida a la 1.15 de la madrugada, llegamos a Granada a las 11 de la mañana. Disfrutar del día, dormir y salir a primera hora de la mañana (8).



Etapa 1. Granada-Alcalá la Real (Granada)
Distancia recorrida: 55,98 km. Tiempo sobre la bici: 4h 11min. Desnivel acumulado: 1264 m.
Salida de Granada propia de las ciudades, es decir, polígonos industriales, barrios tristes, escombros por todas partes y restos de lo que fue (industrias, bares, ..) hasta llegar a Pinos Puente.
A partir de ahí, empiezan los olivares que nos llevan hasta cómo no, Olivares, metidos en una fina lluvia. Menos mal que paramos en el bar Los Martinez porque seguido había que subir a Moclín y menuda cuesta que nos esperaba. Dura, dura. Un par de veces pusimos píe a tierra (jeje) para ver el paisaje, bien bonito por cierto.
De Moclín, sin casi ningún incidente (nueva subida empujando la bici por un senderito entre olivares), llegamos al bonito pueblo de Alcalá la Real, con su fortaleza de La Mota en lo alto. Antes, como ocurriría todos los días, a buscar una gasolinera para limpiar las bicis del barro que se pegaba a todas partes.

Etapa 2. Alcalá la Real-Castro del Río
Distancia recorrida: 81,80 km. Tiempo sobre la bici: 5h 0min. Desnivel acumulado: 839m.
Camino por bonitas pistas entre olivos hasta Alcaudete con algunos tramos repletos de agua. Subida hasta el castillo y seguir por carreteras locales y pistas hasta Baena. Ese era el plan si no fuera porque a 10 km de Alcaudete nos encontramos una pista cubierta de barro que nos impide cruzarla y nos obliga a volver a Alcaudete (para qué decir que antes había sido bajada y ahora tocaba subida). Decisión: hasta Baena no cogemos pista y seguimos todo por carreteras si bien, con poco tráfico.
En Luque, nos encontramos que hay una vía verde que va hasta Baena. Fenomenal, dejamos la carretera y la cogemos. Pero el barro, protagonista de la ruta, aparece. La vía verde está cubierta de barro que se pega a las ruedas y cada 200 metros hay que parar y con ayuda de un palito, limpiar las ruedas que ya no giran. Subir a la bici, andar, parar y así 10 kilómetros. Menos mal que llegamos a Baena y lo primero que nos encontramos fue una gasolinera. Las bicis quedan de nuevo en perfecto estado. Comer y por carretera 20 km. más hasta Castro del Río donde nos quedamos esa noche.




Etapa 3. Castro del Río-Villaharta
Distancia recorrida: 79,43 km. Tiempo sobre la bici: 5h 52min. Desnivel acumulado: 1265 m.
Por carreteritas muy locales y entre campos de cereal verde, nos vamos acercando a Córdoba donde callejeamos hasta la Mezquita. Parada técnica para coger fuerzas (un poco de jamón y otro poco de queso) y empieza otra subida fuerte. Ahora se trata de subir hasta Cerro Muriano salvando un desnivel de unos 500 metros en pocos kilómetros por pistas imposibles. Como dice mi compañero Julen, subida preciosa, a veces a pie y a veces en bici, pero preciosa.
Comida en Cerro Muriano y por viejas carreteras abandonadas tras la construcción de una autovía, llegamos a Villaharta. Como todos los días, limpiar la bici, limpiar la ropa y pensar la forma de que a la noche se seque, aunque todas las mañanas nos la pongamos mojada. El ir sin ningún apoyo y teniendo que llevar encima todo lo que vamos a necesitar tiene estos agradables inconvenientes.

Etapa 4. Villaharta-Hinojosa del Duque
Distancia recorrida: 81,39km. Tiempo sobre la bici: 5h 52min. Desnivel acumulado: 1388 m.
La salida de Villaharta la hacemos por una carretera local en ascenso hasta que nos desviamos por una pista para bajar hasta el río Guadalbarbo. Descendemos rápido durante unos cuatro kilómetros y, de repente, nos encontramos con el río pero sin puente. Teóricamente en esa zona es un arroyo pero que se ha convertido en un río que baja rápido y que cubre mucho, pero mucho. No hay más que una alternativa: subir y buscar una carretera que nos lleve hacia Pozoblanco.
Una vez en la carretera nos encontramos con más de mil ovejas que cambian de finca. Tras unos cientos de metros de avanzar a su paso, decidimos adelantarlas lo que significa meternos en medio del rebaño (una nueva experiencia).
La imposibilidad de vadear el rio implica más carretera y más kilómetros de lo esperado. La carretera baja al Guadalbarbo y sube y baja y sube, y vuelve a subir para luego bajar, preciosa pero no acaba nunca… de subir. Bien, se corona un puerto, pero no, da igual, se baja y a seguir subiendo. Nos hacemos casi mil metros de desnivel acumulado en la tontería de carretera hasta Pozoblanco.
De ahí por carretera, con el viento en contra, sin agua y sintiendo a los camiones adelantarnos, llegamos a Alcaracejos
Hasta Hinojosa del Duque, nos quedan 25 kilómetros por pistas entre dehesas cubiertas de barro. 


Etapa 5. Hinojosa del Duque-Campanario
Distancia recorrida: 80,80 km. Tiempo sobre la bici: 5h 10min. Desnivel acumulado: 630 m
Entre carreteras sin apenas circulación y pistas que cogemos y tenemos que dejar porque el agua de los arroyuelos supera el cuadro de la bici avanzamos hacia Extremadura llegando a Monterrubio de la Serena.
Tras el avituallamiento, de nuevo a la ruta circulando por una pista que va pegada a las vías del tren. A los pocos kilómetros, una fuerte bajada que nos lleva, de nuevo, a un río imposible de vadear. Miramos hacia arriba y se ve un puente que lo vadea y por el que pasa el tren. Decisión: coger las vías y atravesar el río por encima, por donde pasa el tren, a 8 metros de altura. Lo cuento, luego existo.
Llegada a Campanario, limpieza bici y ropa (único día en que la podemos colgar en el exterior), paseo, turismo, cena y dormir.


Etapa 6. Campanario-Mérida
Distancia recorrida: 83,07 km. Tiempo sobre la bici: 5h 01min. Desnivel acumulado: 700 m.
Nos aconsejan no seguir las pistas y tomamos carretera que, tras pasar Magacela (bonito pueblo con su castillo y todo) y La Haba (con su bar llamado Casablanca y música a tope), llegamos a Don Benito.
Lo atravesamos camino de Medellín. Menos mal que aquí hay un fenomenal puente que cruza el Guadiana y nos permite entrar en una zona de arrozales con sus cigüeñas y garzas.
De aquí hasta Mérida, unos 30 kilómetros por carretera, fuerte viento (en contra) que nos hace sufrir.


Etapa 7. Mérida-Cáceres
Distancia recorrida: 82,20 km. Tiempo sobre la bici: 5h 59min. Desnivel acumulado: 771 m.
Llegar a Mérida significa terminar el llamado Camino Mozárabe. La etapa hasta Cáceres está dentro de la Vía de la Plata que termina en Santiago.
La salida de Mérida por un “bidegorri” verde, nos lleva hasta el embalse de Proserpina desde donde ascendemos por pistas entre divertidos bosques. Claro que no podemos evitar zonas de barro, cruzar arroyos que nos cubren hasta la rodilla y algún resbalón. Aunque no hay grandes subidas, el terreno hace duro el avanzar.
Poco a poco llegamos a Cáceres donde termina mi ruta. Julen sigue, una semana más, hasta León.

by Alberto Etxeandia



miércoles, 19 de septiembre de 2012


 Tres días por La Rioja en BTT

Habíamos hecho, al margen de las salidas de fin de semana, alguna ruta fuera de la zona. Conocíamos la vía verde de Lekunberri, las Bárdenas, Urbasa, Karrantza… pero teníamos ganas de hacer una ruta de varios días cargados de mochilas y alforjas. Y la ocasión, una vez alineados diferentes astros, se produjo durante este mes de agosto. Contábamos con tres días para hacer una marcha.


No nos costó mucho decidirnos por La Rioja. El buen tiempo, la cercanía del Ebro y el momento de los viñedos ya con mucha uva y todavía pintados de verde eran condiciones suficientes para inclinarnos por tirar hacia el sur.
La ruta, montada con la colaboración de diferentes bikers que aportan sus mejores salidas por sus respectivas zonas a wikiloc, decidimos que empezaría y terminaría en Ezcaray. Pusimos dos condiciones a las diferentes etapas. La primera fue que no presentaran grandes dificultades en cuanto a desniveles. Por tanto, deberían discurrir entre la sierra de la Demanda y la sierra de Cantabria y el Toloño (luego se verá que no la cumplimos del todo), sobre el recorrido del Ebro.
La segunda condición fue que las dos noches que pasamos las haríamos en pueblos que tuvieran piscina. El calor podría suponer un problema por lo que saldríamos a primera hora de la mañana (sobre las 8) con llegada no más tarde de las 3 de la tarde. Y desde entonces hasta la cena, a refrescarnos en la piscina. Pues tampoco esta segunda condición la cumplimos.
La culpa, en ambos casos, la tuvo el desarrollo de la tercera y última etapa, la única que no tenía el track cerrado.


Ah, la excursión la hicimos Pelayo, Peli, Iñigo, Roke y yo con patrocinio de vestimenta por parte de Cafés Baqué (ya sabéis, no diga café diga ….).

Día 1, Ezcaray-San Vicente de la Sonsierra (59 km, ascenso 242 m)

Madrugamos en Mundaka y tras cargar el remolque con las cinco bicis nos lanzamos hacia Ezcaray. Aquí dejaríamos el coche y remolque hasta la vuelta, dos días después.
Café y a empezar la ruta. Comodísima vía verde en descenso que nos deja prácticamente en Haro. Mucha gente andando y en bici en un día soleado. Un poco sosa. Nos recibe Haro con visita guiada a la iglesia. No quedaba otro remedio que hacer una parada más larga. Vino y pinchos (hasta de oreja de cerdo) en la herradura antes de continuar camino. Nos pegamos al Ebro y comenzamos a ver viñedos. Bonitos caminos, pistas rodeadas de verde y en poco tiempo estábamos en San Vicente de la Sonsierra. Terminamos la etapa con unas duras rampas que ascendían al castillo y después de localizar el hostal, a la piscina.
Baño, cervezas y relajo en un pueblo en el que el viento comenzaba a soplar con fuerza al atardecer (como comentó una vecina, siempre a las 6.30 de la tarde). Y ya era hora de pensar en cenar. Preguntas a los locales y todos nos recomiendan cenar en el Toni. Nos acercamos al restaurante y, casualidad, cerrado. Lo lamentable es que no es que fuera el mejor de San Vicente (que por cierto, está muy bien) si no que es el único. No había otro sitio ni para comer un bocadillo. La decisión es pillar en una carnicería todos los productos disponibles del cochino y algo de queso y comerlos en una terraza en la plaza del pueblo. Llega la noche y más o menos formales, a dormir.

Día 2, San Vicente de la Sonsierra-Oyón (52 km, ascenso 600 m)

Pronto a la mañana comienza, después de un dulce desayuno, la segunda etapa. Discurre de un lado a otro del Ebro o, lo que es lo mismo, cambiando continuamente de comunidad. De verdad experimentamos la realidad vitivinícola de la zona. Caminos, pistas y carreteritas entre viñedos. Posibilidad de comer buenos racimos y de disfrutar con el recorrido y con las vistas.


Vamos pasando cerca de diferentes localidades, con incidencia de pinchazo incluida, hasta que llegamos a Elciego, pueblo marcado desde hace algunos años por el edificio de Frank Ghery que alberga la bodega y el hotel de Marqués de Riscal. Esta vez repostamos en las bodegas Valdedana donde, acompañados de buen vino, damos cuenta de los restos de la cena del día anterior.
Hubo oportunidad de bañarnos en el Ebro antes de avanzar hasta La Puebla de la Barca y un poco más tarde llegar a Oyón.
Nuevamente nos apuntamos al plan de la piscina (excelente y sin viento), a dar cuenta de unas cervezas y, esta vez sí, a cenar sentados en un restaurante. Breve recorrido nocturno y a dormir.

Día 3, Oyón-Ezcaray (106 km, ascenso 2.000 m)
La última etapa sabíamos que era la más larga y la más dura pero no tanto. Hubo discusiones previas sobre si modificarla hasta el punto de que como no las cerrábamos sólo teníamos el track hasta Nájera (y unas cuantos debates acalorados mientras estábamos en marcha).
La cosa es que a primera hora salíamos de Oyón tras un excelente desayuno en la gasolinera, único sitio abierto. Cruzamos un Logroño desierto, avanzamos por bonitos caminos hasta Fuenmayor y de aquí, compartiendo el camino de Santiago con numerosos peregrinos, hasta Nájera. Teníamos dos posibilidades, seguir el camino hasta Santo Domingo de la Calzada y subir desde allí a Ezcaray o avanzar hasta San Millán de la Cogolla y llegar a Ezcaray. Optamos por la segunda (la mayoría) y empezó lo más duro de la salida. No pensamos que sería para tanto y teníamos la intención de comer en el Echaurren de Ezcaray (reservamos para las tres).


Pues nada, comenzamos a avanzar hacia San Millán por carretera en ascenso. Llegamos a Badarán y el pueblo salió a recibirnos. Trajes típicos, corbatas y vestidos de domingo a ambos lados de la carretera. Aplausos y nosotros agradecidos. Hay que decir que no era tanto por nuestra llegada si no porque el 15 de agosto sacaban en procesión a la virgen por el pueblo y coincidía con nuestra llegada.
Animados por el recibimiento, paramos a picar algo. Lo de picar se transformó en dos huevos con panceta, callos y patas de cordero y dos botellas de vino. Era el último día y creíamos que nos quedaba poco. Comentamos con algunos vecinos la etapa del día (ya llevábamos 70 km encima) y lo que nos quedaba (total, llegara Ezcaray). Nos miraban sorprendidos y alguno decía que estábamos un poco locos (sobre todo al ver lo que comíamos y bebíamos con lo que ellos sabían que nos quedaba).
Pasamos Berceo y llegamos a San Millán. Preguntando nos dicen que debemos continuar hasta un refugio y luego comenzar a subir. Pero, qué era aquello. Rampas durante más de 20 km, con pendientes mínimas del 8% y máximas de un 25%. Agotador pero hasta arriba. Subimos al San Lorenzo, por encima del último remonte de las pistas de Valdezcaray, a 2.000 metros.
De ahí descenso a las pistas y bajada a toda leche hasta Ezcaray. Menos mal que anulamos la comida porque llegamos a las 6 de la tarde tras 10 horas de bici.
Bocatas y bebidas, montar las bicis y vuelta a casa. Risas, debates, cansancio y pensando en la siguiente.

Video de youtube con la última y dura etapa. 

http://www.youtube.com/watch?v=88LzNIZ6OGM.

link a un blog en el que comienza la etapa de San Millán. Nosotros llevábamos ya 70 km recorridos (y unos huevos, panceta y vino) 

alberto etxeandia

viernes, 31 de agosto de 2012


Cuatro días por el Camino de Santiago del Norte


Lo previo
Después de varias rutas en compañía, tenía ganas de moverme solo. Había oído lo del Camino de Santiago pero no me acababa de convencer pero descubrí el camino del norte que viaja, más o menos, pegado a la costa. Tenía cuatro días y me animé. Bajando un track de wikiloc decidí avanzar en el tiempo disponible en dirección a Santiago. Al final, llegué a Navia tras cerca de 500 km. de marcha. La ruta la hice a finales de julio con vuelta en autobús a Bilbao (viaje que duró 9 horas).
Dormí en pensiones por lo que tampoco me sumergí en el ambiente santiaguero. Tampoco me dio la impresión de que hubiera mucha gente haciendo el trayecto aunque sí encontré a personas caminando y algunas, las menos, en bici.
En las etapas se combinan caminos, pistas y carretera, demasiada para mi gusto, aunque normalmente se trata de carreteras locales con algunas incursiones en zonas de mayor tráfico.
Os señalo en cada una de las etapas, el link en el que está en track del recorrido de cada día por si a alguien le puede interesar.

El recorrido
Etapa 1: Mundaka-Loredo (140km, 2.100 m desnivel)
(http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3253298)
Decido, para evitar problemas logísticos, salir de Mundaka cargado con las alforjas y avanzar hasta encontrar el Camino en Portugalete haciéndolo del modo más rápido posible (carretera) Eso significa subir a Sollube, avanzar por Butrón, llegar a Sopelana y cruzar Getxo para llegar a la barquilla del Puente de Portugalete.
Desde allí localizo el track y comienzo a seguirlo por un bidegorri hasta Pobeña y de ahí (tras empujar la bici para salvar una escalera de más de 100 peldaños), recorro una muy bonita ruta pegada al mar que me aproxima a Castro.
Comienzo a darme cuenta de que el track me lleva por mucha carretera y no siempre sigo las típicas flechas amarillas que teóricamente señalan el camino ¿original?. Me aproximo a Laredo y cruzo en barco a Santoña y desde allí llego a Loredo



Etapa 2: Loredo-Andrín (115km, 1.400 m desnivel)
(http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3253377)
Etapa que recorre Cantabria y se adentra en Asturias. El camino hasta el límite de las dos comunidades, Unquera, se inicia con un nuevo barco que cruza de Pedreña a Santander y cruzando la ciudad por caminos y carretas de barrios aislados me acerca a Torrelavega. Desde allí, pasando por Santillana y Comillas, me acerco a San Vicente de la Barquera.


Por fin, Unquera y desde aquí, pasando un poco del track, me agarro a las flechas amarillas y comienzo la parte más bonita del trayecto, cruzar Asturias. Caminos más pegados al mar, bonitos paisajes de costa, playas y acantilados que me sitúan en Andrin donde duermo.

Etapa 3: Andrín-Gijón (113km, 1.400 m desnivel)
(http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3253384)


El recorrido desde Andrin hasta Villaviciosa mantiene el paisaje y el firme de Asturias y resulta divertido. Desde Villaviciosa a Gijón, importante subidón por carretera y descenso hasta la playa de San Lorenzo donde me reconforto con un buen baño. Duermo en Gijón.

Etapa 4: Gijón-Navia (135km, 1.700 m desnivel)
(http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3253389)
Kilómetros que siguen pasando alternando carretera y pistas. Bajo a Cudillero y, claro, luego tengo que subir una de las cuestas más fuertes de todo el trayecto. Paso por Luarca y llego a Navia donde la playa me espera de nuevo. Otro baño en aguas cada vez más frescas. Duermo en Navia y como el autobús sale a las 12 del mediodía aprovecho para hacer otra ruta entre acantilados de la zona.

alberto etxeandia